La intolerancia es un mal endémico de nuestra sociedad y los sentimientos que genera son horribles. Por eso queremos ayudar a las personas que sufren este mal. ¿Pero quienes son?

 La intolerancia es un mal endémico de nuestra sociedad y los sentimientos que genera son horribles.
Por eso queremos ayudar a las personas que sufren este mal. ¿Pero quienes son?

 Aunque nos adherimos hace ya bastante tiempo, con nuestra nueva actualización os informamos de que Protomedicos.com colabora en IntolerantesAnonimos.org.

 Este proyecto, promovido por el Instuituto de la Juventud de España (INJUVE), dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, se enmarca dentro de «Somos Diferentes, Somos Iguales» la Campaña Europea por la Diversidad, los Derechos Humanos y la Participación.

 Poco a poco iremos publicando noticias, cursos, opiniones… sobre cualquier tema relacionado con la TOLERANCIA, y con el respeto a los Derechos Humanos. Tú también puedes enviarnos tus artículos.

 Nuestro objetivo es abrir la mente de los estudiantes de Medicina, médicos residentes y adjuntos, como sector principal de Protomedicos.com, pero también de cualquier otro lector de Protomedicos.com, con la intención de evitar cualquier tipo de discriminación por nuestra parte, de forma que seremos mejores personas y mejores profesionales.

 No se trata de aprender a “quedar bien”, sino aprender a razonar y a respetar a todas las personas. Entre todos, vamos a ser más tolerantes.

 

A continuación te damos a conocer el manifiesto «Somos Diferentes, Somos Iguales» de la Campaña Europea por la Diversidad, los Derechos Humanos y la Participación, a la que pertenece la iniciativa del Instituto de la Juventud INTOLERANTESANONIMOS.ORG, y que en Protomedicos.com suscribimos íntegramente.

Hay muchas formas de sumarse a esta iniciativa. Después de leer el manifiesto, te invitamos a consultar la página web de INTOLERANTESANONIMOS.ORG y a ayudarnos a luchar contra la intolerancia.

 

Manifiesto «Somos Diferentes, Somos Iguales»

Todos los hombres y mujeres somos absolutamente iguales, “sin distinción alguna de etnia, color, físico, sexo, orientación sexual, edad, discapacidad, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”, como queda recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas de 1948, por tanto, iguales en el ejercicio pacífico de nuestros derechos individuales.
Pese a la importancia del reconocimiento legislativo de estos derechos, debe darse una actitud combativa, vigilante y de refuerzo constante de estos por parte de toda la población, que los garantice, atacando los falsos mensajes y los prejuicios que suponen un rechazo a las diferencias.

Somos iguales, pero sin duda, somos diferentes, ya que lo más importante es que cada persona tenemos nuestros propios valores, emociones y percepciones, cultura, lengua o religión, que conforman nuestra particular identidad.

Ninguna idea, ideología, cultura o religión puede ser interpretada de modo excluyente, como formulación contra otra, pudiendo hacerse sólo dentro de los cauces del diálogo y la convivencia propios de una sociedad democrática. Una democracia que necesita de la participación cotidiana de toda la ciudadanía junto a las instituciones.

Nuestras sociedades han evolucionado hacia una complejidad mayor en cuanto a su conformación y ordenación, en cuanto al dinamismo de sus cambios. En poco más de medio siglo muchos hemos sido los que hemos abandonado nuestros lugares de origen, pueblos o ciudades, para encontrar mejores oportunidades de desarrollo personal y material, en nuevos y en ocasiones desafiantes contextos.

Esto es una gran oportunidad de enriquecimiento, de conocimiento de otras culturas, otras costumbres, de desarrollo mutuo entre las personas; elemento esencial e importante en nuestra sociedad. El auténtico problema es la falta de posibilidades, la vulneración sistemática de los derechos humanos y el sometimiento a condiciones infrahumanas en las que se desenvuelve la vida de gran parte de la población.

Los Estados miembros del Consejo de Europa, se han implicado nuevamente en la tarea de recordar lo importante que es el respeto a los Derechos Humanos, retomando el lema “Somos Diferentes, Somos Iguales”, de la Campaña Europea de la Juventud contra el racismo, la xenofobia, el antisemitismo, la homofobia y la intolerancia que promovió en 1995.

En ella, la juventud tiene una especial protagonismo por su capacidad para aprender, para adaptarse a los cambios, para compartir nuevas vivencias y espacios naturalmente diversos, por lo que debe igualmente asumir un compromiso reforzado y militante en la promoción de los valores fundamentales de tolerancia y de respeto a la diversidad.

POR TODO ELLO, INSTAMOS A TODA LA SOCIEDAD A SUMARSE A LOS OBJETIVOS DE ESTA CAMPAÑA. A DESARROLLARLA, A CONVIVIR, A CONOCERSE Y, SOBRE TODO, A PARTICIPAR.