Próxima Conferencia de Alto Nivel sobre Salud Mental en Bruselas
Artículos, Eventos, Profesionales, Salud Pública | Jaume Cañellas Galindo | Mayo 29, 2008 at 20:43
Conferencia Europea de “Alto Nivel” sobre SALUD MENTAL en Bruselas.
Esperamos que también sea de “Altos Resultados Reales”.
La Comisión Europea está organizando una Conferencia de Alto Nivel sobre Salud Mental en Bruselas el 13 de junio de 2008.
El acto tiene como anfitriona a la Comisaria Europea de Sanidad Androulla Vassiliou, con la colaboración del Comisario de Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades Vladimír Špidla. El Presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, ha manifestado su deseo de participar. La Conferencia es consiguiente a la consulta sobre el Libro Verde de la Comisión sobre salud mental de 2005.
Asistirán Ministros y representantes de alto nivel del Parlamento Europeo, la Presidencia del Consejo y los Gobiernos de los Estados miembros. También se espera la participación de organizaciones y dirigentes de los sectores interesados (sanidad, educación, empleo, asuntos sociales, etc.) y de la sociedad civil.
Un borrador del programa de la Conferencia estará disponible pronto.
Se prevé que la Conferencia culmine con el establecimiento de un Pacto Europeo de Salud Mental.
La Conferencia y el Pacto se centrarán en estos cuatro temas :
1-prevención del suicidio y la depresión
2-salud mental de la juventud y educación
3-salud mental en el entorno laboral
4-Salud Mental en personas ancianas
Desde el 26-29 de febrero de 2008 se han celebrado diversas reuniones preparatorias de los grupos de consenso para poner en marcha la elaboración de “documentos de consenso” sobre los cuatro primeros temas prioritarios, con la ayuda logística de la Agencia Ejecutiva para el Programa de Salud Pública. Los documentos de consenso deben determinar la manera en que la inversión en salud mental puede contribuir a los objetivos de las políticas de la UE y mejorar los resultados en los cuatro ámbitos prioritarios.
Este trabajo se ve facilitado por un Consorcio aparentemente liderado por la “Generalitat de Catalunya” (Departamento de Sanidad, Gobierno de Catalunya/España).
¿Por qué es importante la salud mental?
La salud mental se considera un recurso valioso
No hay salud sin bienestar psíquico. La salud mental es importante para las personas y para la sociedad. A nivel individual, la salud mental permite a las personas realizar su potencial intelectual y emocional y desempeñar sus funciones en la vida social, académica y profesional. La salud mental representa para la sociedad un recurso de cohesión social, mejora el bienestar social y económico, y contribuye a que la UE se convierta en una sociedad del conocimiento.
La carga que suponen las enfermedades mentales
Las enfermedades mentales son frecuentes. Un porcentaje elevado de ciudadanos – algunos estudios indican que hasta el 27 % – sufre algún tipo de trastorno psíquico al menos una vez en el transcurso de su vida. Casi todos conocemos a alguien de nuestro entorno que sufre o ha sufrido algún problema de tipo mental.
La enfermedad mental puede llegar a reducir drásticamente la calidad de vida, no sólo de la persona que la sufre sino también de su familia, y es una de las principales causas de discapacidad. Los trastornos mentales más comunes en la UE son la ansiedad y la depresión. En Europa, la depresión afecta anualmente al 4,5 % de la población general. Se prevé que en 2020, la depresión será la segunda causa más frecuente de discapacidad en las sociedades desarrolladas.
El suicidio – una consecuencia de la enfermedad mental
Actualmente fallecen en la Unión Europea unos 58 000 ciudadanos al año por causa de suicidio, cifra que supera las muertes anuales por accidentes de tráfico (50 700). La enfermedad mental puede conducir al acto o al intento de suicidio. Hasta el 90 % de los casos de suicidio presentan antecedentes de trastornos psíquicos, a menudo de depresión.
Salud mental y física
Cada vez se conoce mejor la estrecha relación que existe entre la salud mental y la salud física. Por ejemplo, el dolor de espalda es consecuencia en muchos casos de algún tipo de trastorno psíquico, mientras que la depresión constituye un factor de riesgo para las enfermedades coronarias.
Por el contrario, las personas que padecen enfermedades largas o crónicas o discapacidades físicas suelen verse casi siempre más afectadas por depresiones graves que la población general. Asimismo, la presencia de un desorden mental añadido a un problema físico (comorbididad) se asocia a una observancia insuficiente del tratamiento y peores resultados.
Costes sociales y económicos de las enfermedades mentales
Los desórdenes mentales no representan un problema únicamente para el sector sanitario. Además de sus consecuencias para los enfermos y sus familias, las enfermedades mentales repercuten en la sociedad y en su sistema económico, educativo, penal y judicial. Los problemas mentales se sitúan entre las tres primeras causas de absentismo laboral y constituyen uno de los principales motivos de jubilación anticipada e incapacidad permanente. Se calcula que los costes económicos derivados de este tipo de enfermedades representan hasta el 3-4 % del producto interior bruto (PIB), debido fundamentalmente a la pérdida de productividad.
Estigmatización, discriminación y derechos fundamentales – ayudar a las personas con discapacidad mental
Hoy en día sigue produciéndose la exclusión social, la estigmatización y la discriminación de las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental. Los casos conocidos de tratamientos o prácticas sanitarias que atentan contra los derechos fundamentales o la dignidad de estos enfermos provocan una pérdida de confianza en la sociedad y merman el «capital social» en la Unión Europea.
Medidas para combatir la enfermedad mental
Los resultados de los proyectos realizados en el marco de los programas de salud pública de la UE y otros ponen de manifiesto que la intervención en este ámbito es posible y puede resultar rentable. La inversión en el ámbito de la enfermedad mental puede ser tan válida y efectiva como la inversión en salud física. Esto se desprende de los numerosos ejemplos de acciones positivas para fomentar la salud mental, reducir la carga de la enfermedad y proteger los derechos y la dignidad de las personas con desórdenes y discapacidades mentales.
Science of Identity Foundation - quotes and videos on happiness and well-being.
Tags: , colaboradores, jaume, Psiquiatría, Salud Pública


Tweet This
Digg This
Save to delicious
Stumble it



MENOS REUNIONES Y MAS SOLICITAR QUE SE APLIQUEN LOS NUEVOS SISTEMAS DE CONTROL,COMO ADN ,SALIVA Y ESCANERS .No seestan aplicando por el elevado coste y tanto las multinacionales farmaceuticas,como los gobernantes no estan por la labor
Hasta el momento sólo los antipsicóticos han demostrado realmente una mejoría en la calidad de vida de los pacientes afectados. Pero estos fármacos se descubrieron por azar a mediados del siglo XX. No buscaban mejorar esta enfermedad, de hecho lo creían algo imposible. Pero los usaron y… parecía algo mágico… algunos síntomas desaparecían.
Mediante muchas pruebas posteriores han ido mejorando, pero siempre desde el más puro azar. Cuando se han intentado diseñar fármacos para que hicieran algo en concreto, casi nunca se han conseguido los resultados esperados.
Pero eso va a cambiar. Porque hoy sabemos. Y cada día sabemos más. Los nuevos fármacos que se desarrollan hoy en día y que verán la luz en los próximos años se basan en conocimientos cada vez más profundos del funcionamiento cerebral. Estamos al borde de un importante punto de inflexión para esta enfermedad, un sutil enfermedad a la que pronto le ganaremos la partida.
José Megías Vergés.
Bisturí contra la depresión
N. RAMÍREZ DE CASTRO (SUPLEMENTO SALUD ABC)
Publicado Sábado , 23-01-10 a las 02 : 27
Entre el entusiasmo y la cautela, el tratamiento quirúrgico de los males de la mente empieza a hacerse un hueco en las consultas de psiquiatría. Lo hace poco a poco, mientras intenta despojarse de la mala fama de otras operaciones que intentaban corregir con el bisturí problemas psiquiátricos, como la fallida lobotomía. Esta intervención pasó de ser un gran avance en los años 50 para convertirse en la cirugía que dejó a cientos de pacientes con daños irreversibles. Algunos de ellos tan famosos en aquellos momentos como Rose, una de las hermanas del presidente Kennedy.
Las modernas técnicas de neuroimagen y los avances quirúrgicos han reactivado la cirugía, sobre todo para los casos más graves de depresión y de trastorno obsesivo compulsivo (TOC), como el que sufría Jack Nicholson en la película «Mejor imposible».
En Europa y Estados Unidos se aplica con cuentagotas en casos muy estudiados, cuando otros tratamientos han fallado. Además de depresión y TOC también han pasado por el quirófano algunos casos de esquizofrenia, ansiedad o síndrome de Tourette, un desorden neurológico que produce un tic incontrolable. Los resultados aún tienen luces y sombras. En algunos pacientes, la mejoría es tan importante, que se sienten como si les hubiera cambiado la vida. En otros, la cirugía no funciona y el enfermo debe sortear los riesgos de la intervención.
La técnica más utilizada es similar a la que se sigue en el párkinson. Se llama estimulación cerebral profunda y su principal ventaja es que es reversible. El neurocirujano no realiza ninguna lesión en el cerebro. En su lugar, se implanta un dispositivo, similar a un marcapasos cardiaco que lanza impulsos eléctricos en determinadas zonas del cerebro. Los pacientes reciben una lluvia de electricidad en las neuronas. En función, del tipo de trastorno, la estimulación eléctrica se dirige a una zona u otra del cerebro.
«La enfermedad no se cura, pero los pacientes logran una gran mejoría y lo mejor es que es un camino con retorno. Si no funciona, la operación es reversible», asegura Rafael García Sola, jefe del servicio de Neurocirugía del Hospital La Princesa de Madrid, uno de los centros donde se está apostando por la psicocirugía moderna, en colaboración con los psiquiatras. «La clave del éxito está en la cautela y en elegir bien al paciente candidato. Nosotros llevamos tres años aplicando la técnica y sólo hemos operado a nueve pacientes».
Entre un 70 y un 80% de mejoría
En este hospital se ha tratado a personas con depresión muy severa, con TOC y a un chico de 17 años con oligofrenia al que tenían que atar a la cama cuando tenía crisis muy graves de agresividad. «Ahora ha cambiado las ataduras por paseos con sus padres los fines de semana. No sé si este tipo de intervenciones puede cambiar la vida a alguien pero, al menos, les ayuda mucho».
La mejoría la valoran más los familiares. Un paciente con una obsesión compulsiva, que no puede salir de casa sin hacer rituales interminables de limpieza o que no sale de casa para no contaminarse, quizá nunca abandone por completo su obsesión pero realizará una vida más normalizada. «Los familiares son los que más notan y valoran el efecto de la cirugía. El paciente es más difícil que diga que le ha cambiado la vida porque a él lo que le gustaría es sentirse completamente curado», señala García Sola.
Los resultados, en pacientes bien seleccionados, son similares en personas con depresión severa y con TOC. Las evaluaciones más recientes aseguran que se logra entre un 70 y un 80 por ciento de mejoría. Los enfermos mejoran su calidad de vida y necesitan menos medicación.
Los resultados podrían mejorar si se consigue estimular varios puntos del cerebro a la vez. «Los trastornos psicóticos no se originane en un foco concreto del cerebro. Hay una red implicada. El futuro será que los enfermos tengan estimulación celebral en varios sitios de esa red».