Fuente: EuropaPress 

Uno de los países más intolerantes del mundo, Irán, famoso por las ejecuciones públicas de personas, incluso menores de edad y discapacitados, ataca de nuevo. Esta vez, la noticia es que un tribunal del país ha condenado a muerte a un joven de 22 años por beber alcohol, ya que al parecer en el país está prohibido.

Los que delinquen contra esta ley por primera vez se enfrentan a castigos como latigazos, multas o prisión. Además, según la ley sharia –en práctica desde la revolución islámica de 1979 en Irán–, otros delitos en el país castigados con la pena de muerte son el asesinato, la violación, el adulterio, el robo con armas y el tráfico de drogas.

Nota: habitualmente modifican el delito cometido para poder matar a los condenados, como por ejemplo acusar de violación - se castiga con la muerte - a personas homosexuales.