Leo en la edición impresa de EL PAIS, y posteriormente en la virtual, de donde he tomado la fotografía que acompaña este artículo, que “Faltan 4 millones de médicos y enfermeras en todo el mundo“, con lo que el trasvase de profesionales desde los países pobres a los ricos es un hecho.

La OMS intenta que los países ricos no ‘roben’ profesionales a los pobres

El artículo Eugène Serduma, director de la maternidad del Hospital de Bangui, en República Centroafricana cobra 13 euros mensuales, y lleva 48 sin cobrar, lo que le ha llevado a endeudarse y a la bancarrota. Serduma afirma, a pesar de ello, que desea “contar con lámparas para la sala de partos, una mesa de operaciones y esterilizadores”.

Dice el mismo artículo que en Londres o Washington podría ganar hasta 9.000 euros mensuales con su mismo nivel de responsabilidad. Estamos hablando de cobrar casi 700 veces el sueldo que cobra en su país.

Los datos de la OMS indican que el déficit de profesionales sanitarios en el mundo es de más de 4 millones y que “en el África Subsahariana vive el 11% de la población mundial, que registra el 24% de la carga de morbilidad y cuenta sólo con el 3% de agentes de la salud“. El mismo informe destaca que uno de cada cuatro médicos africanos y una de cada 20 enfermeras trabaja hoy en países de la OCDE.

“Europa es importadora neta de personal sanitario”, explica Dayrit, “el personal envejece, se retira y no es renovado. Europa del Este, provee de médicos y enfermeras a Alemania o Reino Unido. Es la ley de la oferta y la demanda, con la cual los que tienen necesidad y medios pagan más y se llevan el personal”.

De este modo, los mayores perjudicados son, siempre, los países en desarrollo.

Hay países africanos en los que solo hay 4 ginecólogos.

Cada doctor que emigra de África representa una pérdida para su país de 370.000 euros, y una enfermera, 150.000 euros.

Según la OMS, un país con menos de 2,3 médicos y enfermeras por cada 100.000 habitantes está “en una crisis sanitaria grave”. Este hecho sucede en 57 países del mundo, de los que 36 se encuentran en el África Subsahariana.

 Comentario

En IFMSA, la Federación Internacional de Estudiantes de Medicina, escuché a alguien comentar este problema, pero creo que no ha sido hasta que he leído este artículo cuando me he dado cuenta del problema que supone, y la magnitud de la que estamos hablando.

El año pasado le comenté a Marina, actual Presidenta de IFMSA-ALICANTE, que qué le parecía contactar con alguna ONG y ofrecer a los estudiantes de Medicina asistir a estos países a colaborar en las medidas de sus posibilidades, es decir, hacer de médicos sobre el terreno, y su respuesta me chafó la idea: <<Ellos lo que necesitan son médicos, no estudiantes>>. Es cierto, pero ahora que veo la situación real me pregunto: ¿No sería una forma de ayudar, aunque sea levemente, a mejorar las condiciones de estos países a la vez que supone un avance en nuestra formación como médicos?