Fumar en lugares prohibidos se pagará con una multa de 500 dólares en México, vender cigarrillos a menores de edad costará 2.000, y 50.000 dólares repartirlos en centros educativos. Además, el infractor puede ir a la cárcel.

 México lanza una ley que limita al máximo la publicidad y amplía las prohibiciones al consumo en todo tipo de oficinas, centros comerciales, aeropuertos, restaurantes y discotecas, entre otros sitios; las cajetillas llevarán pictogramas en referencia al cáncer y otras enfermedades y las empresas tabacaleras no podrán patrocinar cualquier acto público. El Estado Mexicano gasta casi 3.000 millones de dólares al año en atender las enfermedades asociadas al consumo de tabaco

 14 millones de fumadores de un total de 104 se verán afectados por estas medidas - me parece una proporción muy baja comparada a la de España -.

 Las restricciones se añaden a otras ya vigentes desde inicios de este siglo, como el progresivo aumento de los impuestos al precio de los cigarrillos, que ahora es del 140% y que en 2009 será del 160%, la prohibición de fumar en edificios públicos y escuelas y de difundir publicidad en radio y televisión.

 En 2005, cuando se aprobaron las anteoriores normas contra el consumo de cigarrillos, las tabacaleras fueron acusadas por algunos diputados de intentar sobornar a legisladores y manipular cifras para eludir castigos tributarios.

En esta ocasión no se presentaron denuncias similares, pero las tabacaleras expresaron públicamente sus opiniones.

Andrea Martín, director en México de British American Tobacco, pidió a los legisladores dejar abierta alguna posibilidad de hacer publicidad general de sus productos. “Tenemos un negocio legítimo y queremos la oportunidad de comunicar lo que estoy vendiendo“, declaró. Pero el proyecto no se ha cambiado, y las tabacaleras sólo podrán anunciarse en revistas para adultos.

Leido en IPS Noticias